Pues de momento están flotando como plasma por el aire, pero vamos a materializarlas. ¡Eso es, artistas! ¡Hoy vamos a hacer un juego de llaves!

Lo que vamos a necesitar:

CARTULINA: Van a ser las llaves más ligeras de la historia.

ROTULADOR O BOLI: Para dibujarlas.

COLORES: Los que os venga de gusto usar, para pintarlas.

CÚTER: ¡Atención! El cúter lo vamos a usar sólo si nuestros mamis y papis nos dejan utilizarlo con su supervisión, o si nos ayudan ellos con este paso. Si no tenemos uno no pasa nada, podemos dejar nuestras llaves sin agujero.

TIJERAS: Para liberar las llaves de la cartulina.

LANA: O hilo, esto es para el final, pero no es imprescindible.

Pasos:

Podéis inspiraros con las de casa, buscar fotografías de llaves o inventaros cómo queréis que sean, ¡será por tipos de llaves! ¡Las hay de todas formas y tamaños! ¿Ya sabéis cómo serán las vuestras? Pues coged la cartulina y dibujadlas encima. Nosotros hemos hecho estas seis:

Una vez estén todas hechas, toca avisar a las mamás y los papás para que nos recorten los agujeros, la parte por la que las colocaríamos en el llavero. Recordamos de nuevo que este paso no es esencial y que no pasa nada si no podemos hacerlo. Aún así, si lo podéis hacer, recortad ahora los agujeros, que si no luego será más complicado:

Y a recortar las llaves. ¿Ya son libres? Entonces ha llegado el momento de girarlas y repasarlas con el rotulador o bolígrafo por el otro lado, para que estén perfiladas por ambos lados:

Ahora, escoged los colores que más os gusten, los colores que creéis que le pertenecen a cada llave porque vamos a pintarlas, por delante y por detrás. Nosotros también hemos hecho una arandela, siguiendo los mismos pasos que con las llaves:

¿Todo pintado? Si os habéis animado a hacer una arandela podéis atarle las llaves con hilos para que queden colgando. Si no habéis hecho la arandela podéis recortar una tira muy finita de la cartulina, colocarlas todas juntas y después poner otro trocito de cartulina encima de ambos extremos de la tira, nosotros lo hemos atado con un trocito de lana:

Eso sí, si atáis vuestras llaves no las podréis volver a quitar a no ser que cortéis el hilo o la cartulina, así que decidid cómo las preferís, también podéis atar un par y dejar el resto sueltas. Y ahora que ya tenemos nuestras llaves, podemos inventarnos juegos con ellas, que la creatividad no pare. Pueden servir como decoración, como una señal que marque donde van las llaves de casa. Podemos esconderlas y retar a alguien a encontrarlas. Podemos regalárselas a nuestros familiares, que tal vez necesitan marcadores de páginas para organizar sus agendas, libros o libretas de clase… 

Pero sobretodo, ¡podemos usarlas para abrir las puertas de nuestra imaginación!

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