¡Hola, artistas queridos! ¿Sabéis que estamos haciendo clases online? Pues resulta que ayer hicimos una centrada en un artista que nos inspiró tanto, que no nos lo podíamos quitar de la cabeza, de hecho, nos la llenó de mandarinas, melones y limones… Sí, querido artista, estamos hablando de Arcimboldo, el pintor italiano del siglo XVI que hacía retratos utilizando diferentes piezas de un mismo elemento y pegándolas mucho, mucho… ¡MUCHO!

«Hola, soy Rodolfo II, le dije a Giuseppe que no quería comer verdura, y mirad qué me hizo…»

Os suena, ¿verdad? Pues éste es sólo uno de los montones de retratos que realizó este buen hombre con su personalísimo estilo. En el imaginario de Giuseppe Arcimboldo podéis encontrar personas hechas a base de unir libros, flores, animales de tierra, animales de mar… Id pensando qué elemento os gusta más, porque como ya habréis deducido, ¡hoy vamos a arcimboldear!

Vamos a necesitar:

  • BASE: Folios o cartulinas en blanco o de colores, lo que tengáis o lo que prefiráis. Si ya tienen color, recortaremos directamente, si están en blanco, tranquilos, que ya nos encargaremos de llenarlos de color.
  • LÁPICES, ROTULADORES: Negros y de colores. Podéis escoger otro material si vuestra base los resiste y si hacéis las piezas grandes. 
  • TIJERAS: Porque nos encanta escuchar el “ras, ras”, que suena cuando recortamos.

Pasos:

Lo primero que haréis será decidir con qué elemento queréis jugar, ¿animales?, ¿libros?, lo que queráis, a ver si alguien piensa en alguno que se le escapó a Arcimboldo. Pensad que luego vamos a usar las piezas de este elemento que creemos para construir, así que como más variado sea su repertorio de formas, tamaños y colores, ¡mejor! Nosotros hemos escogido las frutas y verduras porque nos gustan mucho las vitaminas. Y hemos dibujado varias piezas de esta categoría en hojas de colores que teníamos, añadiéndo algún que otro detalle con bolígrafo y rotulador. Recordad que, de todas formas, si tenéis base blanca también podéis hacerlo, simplemente dibujad directamente y pintad las piezas. Y después, ¡a recortar!

Ahora que tenemos las piezas sueltas, vamos a mirarlas, porque son muy monas, y porque vamos a jugar a montar diferentes personajes uniéndolas. Arcimboldo no dejaba ni un espacio entre pieza y pieza y hemos intentado hacer lo mismo. Os enseñamos estos ejemplos que nos han salido de retratos, que es lo que hacía este hombre cuya obra nos ha inspirado:

Aunque también es verdad que aquí no le ponemos límites a la creatividad, así que nos hemos dejado llevar y hemos decidido que también podíamos probar de hacer personajes de cuerpo entero:

Podéis hacer cuantos seres queráis, y pensad que como más piezas tengáis, más detallados serán. ¡Y ya está! ¡Ah, bueno!, una cosa más, si queréis un lugar donde guardar las piezas hasta que las volváis a usar, nosotros las hemos metido en un sobre, en el que hemos escrito “Arcimboldo”, podéis hacer lo mismo:

¡Nos vemos el lunes, artistas vitaminados!

«¡¡¡Feliz fin de semana!!!»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.